Los Ojos del Cielo Nunca Duermen

Amazon está que se sale. Después de arrasar en el comercio on-line y redefinir el mundo del cloud computing con Amazon Web Services el titán capitaneado por Jeff Bezos no para de experimentar con innovaciones a cada cual más sorprendente.

Primero, parece que Amazon está construyendo secretamente un “Uber para camioneros” en formato de App móvil que conectaría a los camioneros con los agentes de carga que se encargan del despacho de mercancías. Tiene todo el sentido del mundo: por un lado la tecnología es, a este punto, bastante trivial; por otro Amazon cuenta con una presencia gigantesca en el mundo de la logística y este tipo de servicio le permitiría desintermediar una industria de 800 billones de dólares.

Segundo, tenemos Amazon Go, un proyecto más público del que recientemente hablamos en un artículo de Teknautas. Con él Amazon pretende saltar del comercio online al offline, aunando ambos en un concepto de supermercado 2.0 que no tiene ni máquinas registradoras, ni colas, ni empujones. Las cámaras del local utilizan avanzados algoritmos de inteligencia artificial para seguir tus movimientos, registrar tus compras, y cobrarlas en tu cuenta de Amazon cuando abandonas el local. Vea para creer:

En esta ocasión el negocio es tan claro y jugoso que en el caso anterior. Las ventas totales de los supermercados en USA son de $649,087m, y no se trata tanto de los productos perecederos como del hecho de que los estudios muestran que los patrones de comportamiento se están modificando, fusionando entornos: buscar online, probar en la tienda. Encontrar en la tienda, buscar comentarios y alternativas online. Los mundos se están fusionando, y Amazon no quiere quedarse atrás. Pero aquí la tecnología parece de película de ciencia ficción. ¿Verdad?

Sin negar el mérito técnico y las múltiples innovaciones detrás de un sistema tan bien integrado como el de Amazon Go, la realidad es que el campo de los sistemas de visión autónoma (machine vision) guiados por algoritmos capaces de adaptarse a patrones cambiantes de conducta (machine learning) cuenta con décadas de investigación detrás y hace algún tiempo que sus productos nos observan, en lugares que nos parecerían insospechados.

Imagine lo siguiente. Son las cuatro de la madrugada en el lujoso Bellagio de Las Vegas. Fuera las calles están prácticamente vacías, pero dentro del casino, propiciado por la música e iluminación constantes, todavía hay mucha actividad. Usted se encuentra trabajando dentro del centro de vigilancia, un auténtico bunker cubierto de pantallas sobre las que convergen las imágenes provenientes de las más de 1000 cámaras escondidas en los techos de las salas, los “ojos del cielo”. Mientras está observando las mesas de blackjack, nota algo inusual. No sabe describir bien el qué, pero hay algo sospechoso en los movimientos de ese individuo con el sombrero de cowboy: su mano tiene una posición curiosa, y en ocasiones se mueve de forma aparentemente errática por los bordes de su camisa. Después de observarlo por cerca de una hora, un gesto le traiciona, y puede atisbar como los dedos se pasean por la parte interior de la manga. Una llamada a la seguridad del piso inferior y el rufián es atrapado con un as en la manga, en un sentido bastante literal. Sam ‘Ace’, interpretado por el brillante Robert de Niro en Casino, estaría contento.

020-casino-theredlist

Esos son los escenarios con los que deben lidiar diariamente los casinos, y son una fuente enorme de pérdida monetaria. Para prevenirlo cuentan, por un lado, con personal extremadamente cualificado como el que hemos descrito. Pero una sola persona monitorizando un grupo de cámaras no es un sistema particularmente efectivo: la gente se aburre con facilidad, y mantener la concentración a lo largo de múltiples monitores, mesas de juego y clientes puede ser difícil incluso en la mejor de las circunstancias, por no hablar de la cantidad de tiempo que es necesario para detectar un determinado patrón, situación que se complica cuando no se trata de un individuo actuando en solitario sino un grupo organizado para reventar la banca contando cartas que se coordinan mediante señales acordadas previamente. Mano en el pelo. Morder la comisura del labio. Frotar los ojos.

Por otro lado está la inversión millonaria en sistemas de software, como por ejemplo la base de datos de estafadores reconocidos que comparten todos los casinos, y NORA (acrónimo inglés para “detección de relaciones no obvias”) que les permite determinar de forma rápida si jugadores o dealers compartieron en alguna ocasión un número de teléfono, una dirección postal, habitación de hotel… puede sonarle a ciencia ficción pero sin ir más lejos sucedió recientemente cuando se descubrió que por los corredores del famoso casino Venetian discurrían más falsedades que el canal de agua con gondoleros a media jornada y los techos pintado de azul pastiche emulando el cielo italiano: la colusión entre un dealer y un cliente frecuente para desplumar al casino delante de sus propias narices saltó por el aire al salir a la luz que el jugador figuraba como referencia en el formulario de solicitud de préstamo bancario que el empleado rellenó al comprarse su anterior coche. Parece una rocambolesca historia urdida por Danny en Ocean’s Eleven. ¡Pero es real!

oceans-eleven-clooney-bullock.jpg

Usando inteligencia artificial, un sistema puede ir más allá del número de búsquedas predeterminadas en el sistema, que por grande que sea siempre será finito, y aprender a encontrar nuevas correlaciones exóticas. Igualmente, algoritmos de seguridad entrenados para monitorizar las cámaras pueden reconocer patrones complejos y alertar al operador humano si perciben algo sospechoso. Este tipo de software se creó para la industria del juego, pero la tecnología ha demostrado ser tan efectiva que el departamento de Homeland Security estadounidense lo ha adoptado para descubrir conexiones entre individuos sospechosos de terrorismo, además de estar en proceso de ser utilizado como inteligencia de negocio para procesos bancarios, de compañías de seguros, y un largo etcétera. No debería sorprendernos, ya que después de todo, los casinos tienen el dinero para emplear a los criptógrafos, expertos en seguridad y programadores con más talento, incluso antes que las agencias gubernamentales.

airport surveillance.PNG

Los avances en la calidad tanto del hardware como del software hacen que los sueños de ayer sean las realidades de hoy. La próxima vez que su comportamiento errático buscando los lavabos a través de la terminal del aeropuerto con el nerviosismo de los escasos diez minutos que le quedan antes de que salga el vuelo le ponga en frente de dos amables pero firmes guardas de seguridad, tal vez no haya sido un humano quien le haya delatado, sino que usted haya caído en el intervalo de desconfianza estadística de un sistema algorítmico entrenado para identificar los posibles patrones de movimiento de un terrorista.

No se enfade; sobre todo no es personal.

Anuncios

Un comentario en “Los Ojos del Cielo Nunca Duermen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s